En el marco de la Semana de las Artes, realizamos un escrito en el cual analizamos y bosquejamos la significancia de esta propuesta, destacando su valor como espacio de encuentro, memoria cultural y expresión comunitaria.  Aclaramos que la propuesta se inscribe en un ejercicio de planificación didáctica desde una perspectiva situada en San Antonio Oeste pudiendo articular contenidos de Ciencias Sociales con lenguajes artísticos y narrativos, promoviendo la construcción colectiva de conocimiento y la valoración de la diversidad cultural.


BIODATA


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La importancia del arte en la formación docente: Propuestas artísticas territorializadas en el IFDC de San Antonio Oeste.

La formación docente se nutre de múltiples y diversas disciplinas y herramientas, y las artes representan una de las más importantes. Desde nuestra institución, el IFDC SAO, las consideramos clave, es por ello que junto a un grupo de estudiantes y docentes pensamos, proyectamos y ejecutamos la “Semana de las Artes”. 

Como propuesta educativa, la Semana de las Artes implicó un trabajo colectivo a partir de la conformación de un grupo de estudiantes de los profesorados de Educación Inicial, Educación Primaria y Educación Secundaria en Biología y un trabajo interdisciplinar que contó con la participación de las áreas y disciplinas de Ciencias Sociales, Lengua y Literatura, Estético Expresivo, Práctica Docente y bibliotecarios/a, (Cecilia Salcedo, Natalia Perrone, Félix Caniupan, Rubén Pacheco, Ricardo Paz, Ivana Paz y Valeria Sayueque, Norberto Padilla, Patricio Pascolat y Marina Fanelli).

Así fue que, todas las actividades y propuestas que se realizaron durante esa semana, pusieron el acento en nuestro territorio lafquenche. A excepción de la muestra decolonial, una curaduría que incluyó al colectivo Identidad Marrón, a la artista e historietista Nagú, al artista Leonardo Calbuyahue con algunas imágenes de su selección de argentina colorized, a la artista barilochense “Naty Boom Boom”, Natalia Gutierrez, en conjunto produjeron una narrativa visual que invitó a la reflexión y crítica de la historia argentina y la diversidad étnica en nuestro país. 


Narrativa de Nelva Sigales: Enseñar Ciencias Sociales desde el arte, el territorio y las perspectivas transformadoras

Narrativa de Nelva Sigales: Enseñar Ciencias Sociales desde el arte, el territorio y las perspectivas transformadoras

La semana de las artes en clave territorial como espacio pedagógico

La charla abierta de Carolina Perazzoli sobre el imaginario de la biodiversidad en la Bahía de San Antonio me invitó a mirar el ambiente como una experiencia viva, cargada de memorias, tensiones y belleza. Sus fotografías no solo mostraban, sino que narraban historias. Me impactó saber que, siendo de Villa Regina, logró involucrarse tan profundamente con el territorio costero, investigando especies, paisajes y problemáticas ambientales. Su mirada me recordó que el arte también es una forma de conocimiento, y que a través de él se puede enseñar el eje de vida cotidiana y ambiente de manera sensible, crítica y situada.

Otras propuestas de la Semana también dejaron aprendizajes, la muestra fija de teatro negro “Un mar de cuentos”, las maquetas de primaria, la presentación del libro “Bajo un cielo de leyendas” de Victoria Reggianni, y la charla de los murales e historietas de Leo Salas. Cada experiencia me permitió pensar el territorio desde distintos lenguajes, en especial, el libro de Reggiani que me hizo reflexionar sobre la fuerza de la oralidad y el valor de los relatos familiares, como los de su padre pescador, que pueden funcionar como puentes entre la vida cotidiana y esas historias tan lejanas y cercanas a la vez.

Otra de las muestras que también me resultó  interesante, fue la de la docente Valeria Sayueque del IFDC SAO, que también interpelaba fuertemente. Sus retratos y textos, que recuperaban memorias marrones, cuerpos disidentes e historias silenciadas, me llevaron a pensar en las voces que escuchamos en la escuela y aquellas que todavía permanecen invisibilizadas. El texto sobre “La memoria Travesti Trans desde el antirracismo” me conmovió e impulsó a preguntarme: ¿dónde están esas historias? Y además, la participación de artistas locales de danza y canto entre otros, que se sumaron a esta semana de las artes, poniendo en valor que el cuerpo también es territorio y memoria.

Todas estas experiencias se vinculan con lo que propone el Diseño Curricular para el área de sociales, especialmente en las fases de problematización y conceptualización. En la primera, se parte de lo que los niños/as viven, observan y sienten: sus costumbres, juegos, relatos y vínculos con el ambiente. Es el momento en que el aula se abre para escuchar y resignificar lo cotidiano, poniendo en valor los saberes previos. En la segunda fase, la conceptualización, avanza hacia la construcción de explicaciones más amplias que permiten comprender las relaciones entre las personas, la naturaleza, el trabajo y la historia, utilizando distintas fuentes como textos, imágenes, testimonios, obras o tecnologías que favorezcan el pensamiento crítico.


El siguiente escrito se presenta en el marco de las Ciencias Sociales y su Didáctica III, con el propósito de profundizar el eje “vida cotidiana”, que se postula como puerta de entrada para la comprensión de las prácticas sociales, los vínculos y las experiencias que configuran la existencia de los sujetos en contextos históricos y territoriales. 

Recuperar la vida cotidiana para comprender el mundo

En este marco, nos invita a recuperar escenas, relatos, prácticas que los/las estudiantes reconocen como parte de su mundo, para luego resignificar desde una mirada histórica y social. Así, se habilita el diálogo entre lo vivido y lo aprendido, entre la experiencia y el conocimiento, permitiendo la construcción de sentido y la apropiación de los saberes escolares.

Desde la perspectiva territorial postula el arte como una herramienta para revalorizar el entorno, reconocer saberes locales y construir identidad. Particularmente, la propuesta de la artista plástica Carolina Perazzoli, permite revisar el imaginario social que habilita las aulas, ella menciona que cuando no conocemos algo, cuando no lo tenemos en nuestro imaginario, no es porque no esté, sino porque no tenemos las herramientas simbólicas para percibirlo. Entonces, la artista nos dice que muchas veces el camino no es directo, por lo que hay que salir a buscar, explorar, dejarse afectar, conectar piezas sueltas e ir armando una red de sentidos que nos permite mirar de otra manera. En ese sentido, también dice que la creatividad no se despierta solo con la palabra, sino con los sentidos, es ahí donde el imaginario cobra vida, en la percepción, en las ideas previas, en las reacciones de los otros, en lo que resulta bello o feo, en lo conocido o lo desconocido. Todo eso, explica que configura una trama que condiciona lo que podemos imaginar, lo que podemos crear y lo que podemos enseñar. 

Asimismo, la artista reivindica la importancia de las imágenes; por un lado, nos invita a pensar que imágenes presentamos: por ejemplo, menciona el dibujo de una ballena con dientes o un cóndor que se lleva a un guanaco en sus garras, y cómo estas representaciones pueden instalarse y formar parte del imaginario colectivo, por eso es fundamental revisar qué llevamos al aula. Por otro lado, también importa qué y cómo miramos las imágenes, por ejemplo, cuando caminas por el barrio ¿Nos detenemos a ver un mural y reconocer a la mujer filetera, a la tejedora, o a lo que ese mural quiere contar? El modo en que miramos cobra relevancia, porque puede convertirse en una experiencia pedagógica si enseñamos cómo conectar con los sentidos. En este caso desde una perspectiva de género, podemos tomar esos murales que ponen a la mujer como figura protagonista y habilitar preguntar sobre los lugares que ocupan las mujeres en la historia local y en la escuela.
Desde este punto, si bien el aspecto predominante de la muestra fueron las aves y fotografías de ellas, lo que podría llevarnos fácilmente a pensar en las ciencias naturales, si miramos más allá aparecen actividades económicas, trabajos, lugares, vínculos, que nos llevan a la vida cotidiana como eje articulador. Entonces el arte se vuelve una herramienta para enseñar Ciencias Sociales, para revalorizar el territorio y para darle cuerpo a lo que no se ve, por ejemplo: cuando la artista menciona que cuando le pidió a los/as estudiantes dibujar “un pez de san antonio” y aparecieron peces payaso o personajes de dibujos animados, se evidencia claramente una tensión entre lo global y lo local, entre lo que se puede conocer por una pantalla y lo que se vive en el territorio.

En este mismo marco, la presentación del cuento de Victoria Reggiani toma gran relevancia, porque en él, el agua no solo es un recurso, sino memoria y sustento, donde las infancias pueden verse reflejadas en relatos que nacen de su entorno y de sus saberes. Según comenta su autora, en un contexto donde no existían cuentos ni leyendas que hablaran de la pesca o de la cosmovisión mapuche hacia el agua, ella decide crear una historia que forma parte del libro “Bajo un cielo de leyendas” (2025) que los reúna. Por ello, este gesto o relato toma gran significancia al contribuir con la identidad, al ofrecer un relato donde las infancias puedan verse reflejadas, se abre un espacio de reconocimiento para quienes se identifican con sus protagonistas.

Particularmente, ver cómo Victoria se presenta no solo como autora, sino también como protagonista de la historia, como parte de una familia pesquera, habilitó una identificación inmediata entre los/las estudiantes que estuvieron en su presentación poniendo una vez más la vida cotidiana como entrada significativa para pensar la enseñanza desde lo vivido, desde lo que se comparte y se resignifica. En este sentido, si tomamos la perspectiva de derechos, este relato implica que reconozcamos a los/las estudiantes como sujetos activos, capaces de interpretar su historia y participas de la vida, pudiendo reconocerlos como sujetos de derechos.



En esta línea, también hablar del derecho a la educación intercultural se pone a prueba cuando Victoria pregunta si alguien conoce la cultura mapuche y casi ninguna mano se levanta, lo que abre múltiples puertas para pensar qué aspectos se pueden o se deben desnaturalizar, es decir, no solo podemos analizar la actividad económica, sino también las costumbres familiares como prácticas invisibilizadas o las culturas originarias como saberes omitidos. Desde una perspectiva intercultural no es solo incluir contenidos sobre pueblos originarios en fechas específicas, sino habilitar el diálogo entre culturas, no desde la tolerancia, sino desde el reconocimiento mutuo, de reconocer que existen múltiples formas de vivir, de nombrar, de saber, y que esas formas han sido históricamente silenciadas por modelos educativos hegemónicos.

En resumen, las propuestas de Caro Perazzoli y Victoria Reggiani, se entrelazan como dos propuestas potentes que nos invitan a detenernos, a mirar con atención y preguntarnos: ¿Qué imágenes nos habitan?, ¿qué relatos nos pertenecen?, ¿qué voces nos llegan y cuáles nos imponen? Desde la perspectiva decolonial tanto Carolina como Victoria proponen desarmar los imaginarios impuestos por la tradición occidental, por un lado, Carolina nos invita a mirar lo que no vemos, a conectar piezas sueltas, a armar mapas de sentidos; mientras Victoria, al presentar su libro, cuestiona la ausencia de relatos territoriales en la literatura infantil. Ambas experiencias permiten pensar la colonialidad como un proceso que invisibiliza saberes, cuerpos y memorias.

Ambas propuestas pueden articularse en dimensión métodos, tanto como estrategia o fuente, porque proponen formas de construir el conocimiento desde fuentes auténticas, desde relatos que nacen del territorio, que habilitan la pregunta y la exploración. Sus relatos pueden ser el punto de partida para comenzar a mirar el entorno, para registrar murales, sonidos, especies y oficios. Incluso las propuestas permiten trabajar también relatos de familias que trabajan en la pesca, personas que tejen redes o cualquier otro relato que permita mirar esas otras cosas que están ahí, aunque no siempre las veamos, como la flora que crece, la fauna que nos rodea, los saberes “otros” que viven en las manos de los mayores, las disputas del territorio y la memoria.

Concretamente, la propuesta generada en el espacio de formación docente no solo se concibe como una mera actividad institucional, sino como una forma de reconocer la identidad, de construir la memoria y de devolver al arte su capacidad de estar, de manifestarse. En este sentido, se activa la dimensión de propósitos, porque el conocimiento se vuelve herramienta para actuar en el mundo, para reconocerse en relación con otros, para construir autonomía y conciencia social. Tal como trajo la cita que retoma uno de los artistas: “El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma” Bertolt Brecht.


BIBLIOGRAFÍA

Diseño Curricular de Nivel Primario (2011)

Olguín, S … [et.al.] (2925) Bajo un cielo de leyendas: recopilación de cuentos inspirados en leyendas argentinas. Libriz. 

 Apéndice/Anexos

Para ofrecer una visión más completa del proyecto, se incluyen a continuación los enlaces a recursos audiovisuales recopilados en la “Semana de las artes”.

 Registros fotográficos y audiovisuales

https://drive.google.com/drive/folders/1nDhOP5J_zoWGbLs1xF2C4bmbFhPu9hG_?usp=drive_link

19 Descargas

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